14/05/2008
Un hombre de 39 años ha confesado haber matado en las últimas 24 horas a su esposa, a su hija, a sus padres y a su suegro, según ha informado la Policía en Viena.
El sospechoso se ha entregado esta madrugada a la policía en Viena y ha confesado que había matado con golpes de hacha en la cabeza a su esposa, de 42 años, y a su hija, de 7, en la casa familiar, en un barrio acomodado de la capital austríaca, según la emisora pública ORF.
Según han informado a la prensa fuentes policiales, el presunto asesino ha declarado que estaba arruinado, que había perdido una gran cantidad de dinero y que había matado a su familia para "ahorrarles la humillación".
Esas mismas fuentes han indicado que el hombre se ha presentado en la comisaría en "estado de confusión" y ha anunciado a los agentes de turno: "En mi piso yacen mi mujer y mi hija muertas".
El arma homicida ha sido descubierta en el asiento trasero de su vehículo.
Los agentes han encontrado los cadáveres de la mujer y la niña en el apartamento de la familia, mientras que los cuerpos sin vida de los padres han sido hallados en la localidad de Ansfelden, en Alta Austria, y la de su suegro en Linz, la capital de ese Estado.
Según el director de la seguridad pública de Alta Austria, Alois Lissl, el sospechoso ha tratado de suicidarse pero ha fallado en su intento de ahorcarse.
Dos viajes para terminar lo empezado
Después de matar a su esposa e hija, el sospechoso ha viajado a Ansfelden, donde ha quitado la vida primero a su madre en la entrada de su casa y luego a su padre, que estaba dormido en el sofá del salón de la vivienda.
A continuación, el hombre se ha trasladado a Linz, a pocos kilómetros de Ansfelden, donde ha atacado y matado a su suegro, según ha relatado Lissl.
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