13/05/2008
La investigación que está llevando a cabo el Departamento de Interior sobre la explosión fortuita de una furgoneta de la Ertzaintza en Barakaldo sigue adelante.
Los primeros datos indican que la explosión pudo deberse a la reacción inestable de una muestra de explosivo que los agentes transportaban en el automóvil para que los perros adiestrados puedan aprender a realizar el rastreo.
Mientras tanto, Interior trata de esclarecer lo sucedido para determinar las responsabilidades en las que se haya podido incurrir, y ha abierto de oficio un procedimiento disciplinario a los agentes que estaban en el vehículo.
La explosión accidental tuvo lugar durante esta pasada noche en una furgoneta oficial estacionada en un parking de Barakaldo.
Las primeras hipótesis apuntan a que hubo una deflagración espontánea de material que los propios agentes transportaban en el vehículo para labores de entrenamiento.
Como consecuencia de la explosión, el vehículo quedó seriamente afectado al igual que otros automóviles. El perro que se encontraba en el interior sobrevivió al accidente.
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