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REPORTAJE DE EITB24.COM

La Torre Iberdrola, la cumbre en la regeneración de Abandoibarra

12/05/2008

El rascacielos está destinado a culminar la profunda metamorfosis de Abandoibarra. eitb24.com ha hablado con Jon Ugalde y Stephane Perrot, encargados de la cimentación y la construcción de la estructura del edificio.
La obras de la construcción de la Torre Iberdrola. Foto: EiTB

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La obras de la construcción de la Torre Iberdrola. Foto: EiTB

Bilbao acogerá a principios de 2011 el edificio más alto de Euskal Herria, la Torre Iberdrola, obra diseñada por el prestigioso arquitecto argentino César Pelli, encargado también del plan urbanístico de Abandoibarra.

El rascacielos tendrá una altura de 165 metros –superando en 67 metros a la Torre del Bilbao Exhibition Centre (98 metros), en Barakaldo–, repartidos en 41 plantas, y 50.000 m², con forma de triángulo isósceles y con los lados ligeramente curvos.

Especializado en arquitectura vertical, Pelli es responsable del diseño de las Torres Gemelas Petronas, en Kuala Lumpur, que hasta mediados de 2003 fueron los edificios más altos del mundo. Tal y como avanzó el propio Pelli en la presentación del proyecto las grandes dimensiones de la torre la harán visible desde El Abra, a 15 kilómetros de distancia.

La responsabilidad de las dos primeras fases del proyecto, dirigidas por las empresas Cimentaciones Abando S.A. y Fonorte (perteneciente al Grupo Afer), han recaído en dos jóvenes de 30 años. Jon Ugalde, ingeniero de caminos de Soraluze (Gipuzkoa), se ha encargado de dirigir el proceso de cimentación del edificio y de los garajes que compartirán la torre y los bloques de viviendas adyacentes. Un trabajo que para la mayoría de la gente pasa desapercibido pero sin el cual sería imposible levantar una masa de hormigón y acero de tales características.

Stephane Perrot, francés que reside en Algorta desde hace varios años, es el ingeniero industrial que gestiona y coordina el proyecto de construcción de la estructura de la torre que será, con mucha diferencia, la edificación más alta de Euskal Herria. Al ser una tarea amplia, debe organizar el trabajo de los jefes de producción, calidad, del personal de seguridad y del administrativo.

Cuatro fases

El ambicioso proyecto se divide en distintos contratos. El primero ha consistido en, construir los muros pantalla y los pilotes, excavar el terreno y colocar las losas; el segundo, actualmente en progreso, corresponde a la construcción de la estructura. Después vendrá lo que llaman 'muro cortina', es decir, todo lo relacionado con el muro de cristal que envuelve la torre.

A continuación se procederá a acometer las instalaciones eléctricas, de fontanería, aire acondicionado… para finalizar con la colocación de techos, moquetas y acabados en general.

La primera fase se ha completado en un año y la segunda esta previsto que finalice en 22 meses; en torno a la primera quincena de marzo de 2010. La inauguración está prevista para principios de 2011, poco antes de las elecciones municipales.

En cuanto a la cantidad de trabajadores, ambos coinciden en que es difícil calcular el número exacto ya que durante las distintas etapas han participado equipos especializados que, en muchas ocasiones, contaban con material y personal propio.

Durante las dos primeras fases, más de 150 personas pasarán por las obras, una cifra no muy elevada dado el limitado espacio con el que cuenta el perímetro de la obra, que en varias ocasiones les ha obligado a retirar una maquinaria para poder introducir otra.

Las empresas que han participado hasta ahora en la cimentación y las que se encargarán de la edificación proceden, en su gran mayoría, de la CAV o pertenecen a las propias empresas constructoras implicadas en el proyecto

Edificios "verdes"

En ese sentido, cabe destacar que, siguiendo el programa LEED (The Leadership in Energy and Environmental Design), los materiales empleados en la construcción son de carácter sostenible.

El LEED es un sistema estadounidense de estandarización de construcciones ecológicas desarrollado por el US Green Building Council. Un edificio puede obtener cuatro niveles de acreditación: certificado (bronce), plata, oro, y platino. El edificio que dominará la campa de los ingleses ha sido precertificado con el nivel platino, siendo así una de las construcciones más sostenibles de Europa.

De este modo, por una parte, las materias primas empleadas en toda la obra proceden de lugares situados a no más de 800 kilómetros, la cantidad de cemento en el hormigón tiene un 30% de materias recicladas (el doble de lo habitual).

Además, la vida futura del edificio ha de ser eficiente y para ello debe estar dotada de sistemas de recuperación de agua, electricidad, calor… para tratar de gastar la cantidad de energía mínima necesaria.

Tanto Perrot como Ugalde afirman que el diseño de la torre "les gusta", algo que ambos aducen, entre sonrisas, a un "defecto profesional", ya que uno asegurar ser un apasionado de los edificios "muy altos" y el otro de los "muy profundos".

Ambos convienen en que Bilbao constituye una gran oportunidad para desarrollar este tipo de proyectos urbanísticos ya que, según dice Ugalde, el suelo donde hoy en día se extiende Abandoibarra estaba muy degradado pero, a su vez, está situado en el centro de la propia ciudad, algo que no suele ocurrir en otras grandes urbes.

Además, en la capital vizcaína ocurre algo inusual: las construcciones más importantes de los últimos años han contado con una inversión publica limitada ya que el capital ha sido principalmente de origen privado, lo que, en opinión de Perrot, ha dotado a la ciudad en pocos años de varios edificios diseñados por prestigiosos arquitectos internacionales a un coste razonablemente bajo.

A los sobradamente conocidos Guggenheim y Euskalduna se les han unido las torres diseñadas por el japones Arata Isozaki, el centro comercial Zubiarte, creado por el estadounidense Robert A. M. Stern, y lo harán en poco tiempo la nueva Biblioteca de la Universidad de Deusto del tudelano Rafael Moneo y el Paraninfo de la UPV, obra del portugués Álvaro Siza.

En ese sentido, con la Torre Iberdrola, el tercer hito en el proceso de renovación de Abandoibarra, y del centro de la villa, profundiza y da continuidad a la transformación de una ciudad gris y esencialmente industrial en un espacio claramente enfocado al sector servicios.

Distribución de la torre

De las 41 plantas 38 serán hábiles y las restantes estarán destinadas a las salas de máquinas y mantenimiento de los ascensores –21 en total– y del helipuerto situado en la azotea.

Las primeras cinco alturas estarán destinadas al Hotel ABBA Museo (de 4 estrellas), y las diez últimas –de la 28 a la 38– las ocupará Iberdrola, que trasladará allí su sede de la calle Gardoki. Las plantas restantes serán alquiladas por las sociedades propietarias del inmueble, Iberdrola y Promotora Vizcaína, alquilarán varias plantas de oficinas.

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