06/05/2008
Sin historia. Sin volumen de negocio. Sin tendencia definida. La jornada bursátil de ayer transcurrió sin pena ni gloria. Los movimientos fueron muy cortos y el cierre mixto en los mercados europeos.
El Ibex35 y el DAX alemán registraron avances muy moderados, que se quedaron en el 0,10% para el primero de los índices y 0,13% para el segundo, mientras que el CAC francés y el Eurostoxx50 marcaron unos débiles números rojos en porcentajes similares a las ganancias de los anteriores.
La razón de esta apatía tuvo su epicentro en Londres, cuyo mercado permaneció cerrado al ser festivo, lo cual condujo a un escaso volumen de negocio. También faltaron a su cita diaria las grandes referencias macroeconómicas, aunque las pocas que acudieron podían, por sí solas, desequilibrar el mercado.
Por ejemplo, el precio del petróleo ha superado por primera vez los 120 dólares el barril de Texas y se coloca por encima de 118 dólares el Brent, mientras que el único dato macro relevante que se conoció durante la jornada, el ISM de servicios en EE UU, superó las mejores previsiones de los analistas.
No obstante, la atención de los inversores se centró en la evolución de los títulos de Yahoo!, después de que Microsoft anunciara que desistía de su compra, provocando un desplome cercano al 20% del que se recuperó en parte, para cerrar con una pérdida del 15%, que fue determinante en los números rojos que registraron los principales índices de Wall Street.
En efecto, el parqué neoyorquino corrigió posiciones al cierre. El Dow Jones de industriales perdió un 0,68%, hasta los 12.969 puntos, lo que supone volver a cotizar por debajo de la barrera de los 13.000 puntos, rebasada la pasada semana. El selectivo S&P 500 se dejó un 0,45%, mientras que el tecnológico Nasdaq descendió un 0,52% su cotización.
En el mercado español, el selectivo pudo evitar los números rojos y cerrar en 14.074 puntos gracias a la aportación alcista de valores como Telecinco, Sacyr y BME, que lideraron el capítulo de ganancias. La cadena privada de televisión se revalorizó 3,62% en vísperas del reparto del dividendo. La constructora se anotó 2,67% y recompone parte del castigo sufrido la pasada semana por el fracaso en la colocación bursátil de Itínere y hoy conocerá el veredicto en su litigio con Eiffage.
Por su parte, BME prolonga el "estado de gracia" de los últimos días de tal suerte que en tres sesión se ha revalorizado un 14%.
El regreso a la actividad financiera del mercado de Londres viene a ser el punto de inflexión para la jornada de hoy. Después del festivo de ayer, puede marcar el ritmo en las cotizaciones del resto de plazas europeas, cuyas referencias se complementan con los citados descensos en Nueva York, pero sin olvidar la trayectoria alcista del petróleo.
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