29/02/2008
En dos días de fuertes bombardeos de aviación y artillería contra Gaza, que es una zona muy poblada, han muerto por lo menos 30 palestinos, y entre ellos hay nueve niños.
Israel explica esa ofensiva como una respuesta al ataque que milicianos palestinos lanzaron hace tres días, cuando lanzaron un cohete contra la cercana ciudad israelí de Sderot y mataron a una persona.
Como de costumbre, las autoridades israelíes dijeron que iba a ser una respuesta controlada, pero los hechos están demostrando que no es así. Lo que los hechos están demostrando es que Israel sigue una política de destrucción sistemática de Gaza. A los palestinos de Gaza, gobernados por el grupo integrista Hamas, Israel les corta el agua y la luz cuando quiere, les impide salir de ese territorio, al que tiene completamente cercado, les bombardea frecuentemente, según dicen para matar a algún líder palestino, y de vez en cuando, como estos días, los bombardeos adquieren la intensidad de una guerra en toda regla.
Algunos dirigentes israelíes advierten que Israel puede volver a invadir la Franja de Gaza, de la que los soldados israelíes se fueron hace dos años. Seguro que, si esa invasión se produce, los palestinos no notarían mucha diferencia, porque peor ya no pueden estar.
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