28/02/2008
Ni las balas ni la guerra, lo que ha podido con la cruz de Durango de Kurutziaga ha sido la polución. Una vez tomada la decisión de llevarla al museo de Arte e Historia de Durango, son los técnicos los que deben determinar cómo hacerlo.
En principio, el traslado está previsto para principios del próximo verano, por eso estos días los técnicos del Consejo Superior de investigación han estado examinando la cruz para determinar cuál es la mejor manera de hacerlo.
Los vecinos de Durango tendrán una novedad además del hueco que va a dejar la cruz, por primera vez van a poder contemplar la parte superior de la cruz a la misma altura de los ojos. Pero para que los durangarras no sientan ese vacío se está estudiando la posibilidad de instalar una réplica en su lugar.
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