28/02/2008
El equipo de investigación de Atapuerca, al que pertenece el arqueólogo catalán Eudald Carbonel, ha encontrado indicios de que la práctica del canibalismo de los antepasados del ser humano y no fuera tanto de supervivencia sino por cultura.
Esta será una de las teorías que el doctor en Geología del Cuaternario por la Universidad Pierre et Marie Curie, Eudald Carbonell, desarrollará en la conferencia que impartirá a partir de las 19:30 horas en la Fundación BBVA. La conferencia, titulada "Sierra de Atapuerca: puerta evolutiva", se incluye en el ciclo dedicado a la ciencia que conmemora el 150 aniversario de la publicación de El Origen de las Especies de Darwin.
En su intervención, el arqueólogo catalán expondrá los hitos científicos más importantes del proyecto de investigación en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, cuyo equipo fue reconocido en 1997 con el Premio Príncipe de Asturias a la Investigación Científica y Técnica.
Entre los más importantes, Carbonell ha destacado el del descubrimiento de las evidencias del canibalismo más antiguo documentado hasta el momento. La aparición en los huesos de marcas de corte similares a las que se apreciaban en los restos óseos animales, y la mezcla de restos humanos con animales evidencian esta práctica.
Canibalismo cultural
Ese canibalismo, sin embargo, no fue únicamente por motivos de supervivencia. Tal y como ha explicado Carbonell, "el canibalismo de supervivencia quedaría excluido debido a la gran cantidad de restos faunísticos existentes, que corrobora la tesis de que había suficientes animales y que se consumían".
No obstante, Carbonell ha afirmado que todavía esta teoría del 'canibalismo gastronómico' no es una ciencia cierta, ya que "por el momento no hemos terminado con esta investigación, y aún es una idea a desarrollar".
Además de este descubrimiento, gracias a las investigaciones realizadas en la Sierra de Atapueca se han podido descubrir características de la vida cotidiana de la época. Se ha sabido, por ejemplo, que padecían un fuerte desgaste dental producido por la ingesta de frutos o vegetales sin cocinar, que no tenían caries, usaban palillos de dientes, eran diestros, medían 1,75 metros los hombres y 1,70 las mujeres, y que no superaban los 30 años de edad.
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