20/02/2008
La pequeña Carmen Serrano, una niña de 13 meses que nació sorda debido a una enfermedad congénita, ha empezado a oír. El "milagro" se lo debe a la Clínica Universitaria de Navarra que en octubre la operó de un implante auditivo de tronco cerebral.
Se trata de un verdadero hito médico, ya que se trata de la paciente más joven del mundo operada de este tipo de implante. Además, la clínica navarra es el primer centro hospitalario que realiza esta operación en todo el Estado español. En todo el mundo sólo se han efectuado 38 implantes de tronco cerebral en niños menores de 12 años.
La niña nació con una enfermedad congénita muy rara caracterizada por la ausencia de nervios auditivos que son los encargados de transmitir al cerebro los estímulos sonoros del exterior. Según el doctor Manuel Manrique, encargado de la operación, "a la paciente no se le podía tratar con audífonos ni con implantes auditivos puesto que aquello que se tenía que estimular, el nervio auditivo, no existía".
Electrodos para estimular el nervio auditivo
La operación consistió en implantar unos electrodos sobre los núcleos auditivos, en el tronco del encéfalo, de forma que se restableciera la continuidad de la vía auditiva y se consiguiera que el impulso eléctrico llegara hasta el cerebro para interpretar el estímulo. Asimismo, se situó bajo la piel un receptor-emisor conectado por cable a dichos electrodos.
El equipo externo consta de un micrófono colocado detrás de la oreja conectado a su vez a un procesador necesario para modular las características de las señales sonoras recibidas a través del micrófono.
El receptor interno es el encargado de decodificar la señal que recibe del exterior y de transformarla en impulsos eléctricos que llegan de forma codificada a cada uno de los electrodos.
Es entonces cuando la niña recibe un estímulo que se propaga por la vía auditiva hasta el cerebro, donde se procesarán los impulsos eléctricos recibidos.
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