01/02/2008
Cerca de 1,7 millones de personas ya han sido evacuadas por las peores nevadas que se registran en el centro y sur de China en medio siglo, que han causado 60 muertos, según fuentes oficiales, y más de 75, según medios locales.
Hay más de 105 millones de afectados, carreteras cortadas por el hielo, millones de cabezas de ganado muertas y pérdidas enormes en agricultura.
La situación también es dramática en el sector energético, ante la escasez de carbón para calefacción y electricidad en muchas áreas del país, debido a la falta de trenes para transportarlo.
Un millón de policías, 200.000 soldados del ejército, 300.000 paramilitares y otros efectivos trabajan para llevar ayuda humanitaria a los afectados, reducir los kilométricos atascos e incluso controlar los ataques de ansiedad que sufren las personas
atrapadas en sus vehículos o que esperan desde hace días en las estaciones de tren.
La helada coincide además con el mayor éxodo festivo del planeta, el del Año Nuevo Lunar chino (que este año empieza el 7 de febrero), cuando se calcula que más de 150 millones de chinos se desplazan para reunirse con sus familias, por lo que millones de viajeros han quedado bloqueados en las estaciones de ferrocarril.
La gravedad de la situación es tal que las autoridades han decidido crear un centro de emergencia en la sede de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo de China (CNRD), principal órgano de coordinación económica del país asiático.
Zhu Hongren, subdirector del buró de cooperación económica de la CNRD ha señalado que, aunque el desastre ha afectado a la economía, no cree que el crecimiento chino, el más veloz del mundo, se vaya a resentir.
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