28/01/2008
Sylvester Stallone cierra su particular saga militar con John Rambo, la cuarta entrega de la serie, una película "realista y brutal" contra la "poca emoción" del cine actual, según ha declarado hoy el actor en la presentación de la película que se ha llevado a cabo en el estadio Santiago Bernabeu de Madrid.
Con este largometraje, que se estrena en el Estado el próximo viernes 1 de febrero, Stallone busca distanciarse de las anteriores entregas, "demasiado de Hollywood, de mucho músculo y alejadas de la realidad".
Por primera vez, el actor, de 61 años, es además director de un Rambo."Sé que pueden criticar la película por demasiado violenta, pero no me importa porque he mostrado la verdad", ha afirmado Stallone.
La guerra es "lo más violento que hay en el mundo". Para mostrar su "brutalidad", Stallone ha señalado que ha renunciado a ganar más dinero.
En esta ocasión, el ex militar John Rambo, dedicado a la caza de serpientes en Birmania, interviene para salvar a unos misioneros que son capturados en la jungla. El personaje está "más perdido que nunca" y, al involucrarse en el salvamento, vive "un infierno en la tierra".
Nada de política
En época preelectoral en su país, Stallone ha afirmado no sentirse "nada cómodo" con apropiaciones de su "neutral" personaje por parte de algunos políticos. "Ronald Reagan dijo en 1988 que Rambo era un luchador republicano y desde entonces se le ve como una máquina de guerra de su causa, cuando no es nada de eso", ha explicado.
Stallone no piensa seguir una carrera política como su "gran amigo" Arnold Schwarzenegger, todo un "animal político". El actor ve próxima su retirada como intérprete, momento en el que pasará definitivamente al otro lado de la cámara como director.
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