22/01/2008
Contra todo pronóstico, el Tribunal Supremo español condenó ayer al ex presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa y a los antiguos miembros de la mesa de la Cámara Gorka Knörr y Kontxi Bilbao de un delito de desobediencia por no haber disuelto el grupo parlamentario Sozialista Abertzaleak. El alto tribunal estimó, por tanto, el recurso de casación interpuesto por el sindicato ultraderechista de funcionarios Manos Limpias contra la sentencia que absolvió a los tres electos.
La sentencia no ha sido aún redactada pero se establecen condenas de inhabilitación para cargo público y la obligación de pagar una multa. Según ha trascendido, se les impondrá tres años y medio de inhabilitación en total y 42.000 euros de multa.
El recurso ha sido interpuesto por el sindicato ultraderechista Manos Limpias, que no cuenta con representación en ningún centro de trabajo y cuyo máximo responsable es el ex dirigente del partido de extrema derecha Fuerza Nueva Miguel Bernard.
La decisión, que se dio a conocer hacia las 21:00 horas de ayer, fue acordada por la mayoría de los magistrados (ocho de 12), desoyendo la argumentación de la defensa de Atutxa, Knörr y Bilbao y la Fiscalía. Cuatro magistrados emitirán su voto particular.
Asimismo, el tribunal ignoró la doctrina del caso Botín. Esta era la primera ocasión en la que el Supremo debía decidir sobre su aplicación a otras causas. En el caso del ex presidente del Banco Santander, el TS estableció que en las causas que se tramiten como procedimiento abreviado no se podrá abrir juicio oral al acusado si sólo lo solicita la acusación popular y tanto la Fiscalía como los posibles perjudicados (acusación particular) entienden que no hay delito y piden el sobreseimiento.
Precisamente, la defensa se basará en precedentes a esta sentencia como la doctrina Botín, para argumentar la que será la apelación que presentarán al Tribunal Constitucional.
Duda para el caso Ibarretxe
Por tanto, la decisión adoptada por el Supremo no clarifica si la doctrina Botín será aplicable en otras causas, como la abierta contra el lehendakari Juan José Ibarretxe por reunirse con miembros de Batasuna, en la que la Fiscalía no ha encontrado argumentos para ejercer la acusación.
Kontxi Bilbao, la peor parada
La principal afectada por la condena es Kontxi Bilbao, actual parlamentaria vasca por EB y funcionaria en excedencia del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, que podría perder su puesto de trabajo, ya que tanto Atutxa como Knörr se retiraron de la vida política y se dedican a la actividad privada.
El primero preside la Fundación Sabino Arana, vinculada al PNV, mientras que el segundo, que fue dirigente de EA, reside ahora en Barcelona.
La condena impuesta a Atutxa, Knörr y Bilbao es tema de apertura en la mayoría de los diarios vascos.
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