15/12/2007
Iker y Eneko Pou ya han dejado atrás el Cabo de Hornos. Los gasteiztarras cuentan desde el velero que lo mejor del viernes, 13 de diciembre, fueron los delfines que les acompañaron durante "un buen rato".
Las guardias con Greg y Kery, los pilotos del barco, ya han comenzado. Es importante no chocar ni con barcos ni con icebergs. "La situación a veces es angustiosa con el barco apareciendo y desapareciendo de entre las olas", han declarado.
Las olas son de entre 5 y 7 metros, navegan a 6'4 nudos dirección sur, y si mantienen esa media podrían llegar a la Antártida el domingo por la noche.
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