11/12/2007
La independencia de Kosovo es ya imparable. Los dirigentes kosovares van a intentar conseguir el mayor reconocimiento internacional posible, pero con el que tienen ya les vale. No podrían seguir adelante si Estados Unidos y los europeos estuvieran en contra, pero, precisamente, son los que tienen a favor.
Estados Unidos le dará a Kosovo el respaldo militar que necesita para impedir que Serbia, con el apoyo de Rusia, intente atacar a Kosovo. Los europeos le dan a Kosovo el respaldo económico que necesita para consolidar la independencia. La economía de Kosovo es muy dependiente de la europea, y de hecho el euro es la moneda de curso legal en Kosovo, no el dinar serbio.
En el caso de Estados Unidos, el respaldo a la independencia de Kosovo se explica por dos motivos: hace un favor a un pueblo musulmán, y así espera mejorar su imagen entre los musulmanes de todo el mundo, y aumenta su influencia en la región de los Balcanes, al tiempo que disminuye la de Rusia.
En el caso de la Unión Europea, se explica por realismo político: la inmensa mayoría de los kosovares quiere la independencia y la situación actual de administración de la ONU no se puede prolongar indefinidamente.
Sólo tiene una sombra la posición europea: también la inmensa mayoría de los serbios de Bosnia y de Croacia querían separarse, y sin embargo a ellos no se les permitió. Entonces se respaldó a los gobiernos de Zagreb y Sarajevo para que no se separasen sus provincias serbias, pero ahora se le quita a Serbia su provincia albanesa.
Por eso, todavía hay reticencias de algunos países europeos, pero todo indica que, si los kosovares tienen paciencia y no se precipitan, la Unión Europea acabará reconociendo la independencia de Kosovo en unos pocos meses.
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