11/12/2007
Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea están cerca de un acuerdo para reconocer la independencia de Kosovo en febrero de 2008, justo después de que se celebren las elecciones presidenciales en Serbia. El único país que se opone a este plan es Chipre, que exige una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, según explicó ayer el jefe de la diplomacia luxemburguesa, Jean Asselborn.
Los jefes de la diplomacia de los Veintisiete debatieron ayer el informe elaborado por la troika –UE, Estados Unidos y Rusia–, que durante los últimos 120 días ha intentado lograr una solución negociada entre serbios y kosovares.
Como paso previo al reconocimiento de independencia, los ministros de Exteriores de la UE respaldaron de forma unánime el despliegue de una misión civil y policial en Kosovo ante la anunciada declaración unilateral de independencia, para la que, sin embargo, sigue sin haber unanimidad.
La cumbre de la Unión Europea apoyará el próximo viernes la puesta en marcha de esa misión en el momento en que se considere necesario, aunque se esperará al proceso que se abrirá en Naciones Unidas a partir de la próxima semana.
El informe, presentado por el representante europeo en la troika, Wolfgang Ischinger, constata que es imposible lograr un compromiso porque Belgrado ofrece una autonomía máxima sin llegar a la independencia y Prístina no acepta nada que sea menos que la independencia.
"Sabemos que las dos partes no llegarán a un acuerdo. No es un tema de tiempo sino de sustancia, no hay voluntad política de llegar a un compromiso", dijo el ministro luxemburgués de Asuntos Exteriores a la entrada de la reunión.
Destacó que la UE debe hacer todo lo posible por "evitar una declaración unilateral de independencia por parte kosovar y continuar en el proceso". El objetivo, dijo, tiene que ser concluir con una "declaración coordinada" en febrero de 2008, después de las elecciones presidenciales en Serbia.
España rechaza una declaración unilateral
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, advirtió que en Kosovo "no hay ningún elemento que pueda trasladarse a la situación en España" y precisó que la oposición española a una declaración unilateral de independencia se debe a "razones de estabilidad y del futuro de los Balcanes".
Moratinos quiso ser "muy claro" en esta cuestión, al señalar que "no hay ninguna comparación, ningún elemento que pueda trasladarse al debate político interno de lo que es la situación de Kosovo".
Subrayó que "nunca en la historia una declaración unilateral de independencia ha sido positiva y por lo tanto, vamos a tratar de que eso no se produzca", agregó.
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