10/12/2007
A partir de hoy, la ONU se encuentra con un problema difícil en Kosovo. El plazo que las Naciones Unidas pusieron para que los serbios y los kosovares alcanzaran un acuerdo se ha terminado.
En teoría, sigue siendo válido el informe que elaboró el finlandés Athisaari, que recomendó la independencia de Kosovo, pero vigilada muy de cerca por la ONU, que mantendría durante un tiempo su presencia allí. El problema es que no hay manera de sacar adelante en el Consejo de Seguridad una resolución que reconozca la independencia de Kosovo. La apoyan Francia y Gran Bretaña, que tienen el respaldo de la mayoría de los miembros de la Unión Europea. Y también la apoya Estados Unidos, que intenta así mejorar su imagen en el mundo musulmán, pues los kosovares son musulmanes. Pero no la apoyan Rusia ni China, y tampoco varios de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, así que sería imposible sacar adelante una resolución de reconocimiento de la independencia de Kosovo.
Ahora todo el mundo mira a lo que hagan los independentistas kosovares. ¿Se van a atrever a proclamar la independencia ya o van a intentar conseguir más respaldo internacional?
A primera vista, les basta con el respaldo europeo, pues la economía de Kosovo depende de Europa y la moneda que circula allí es el euro. Sin embargo, es posible que esperen un tiempo, porque en estos momentos Kosovo no tiene Gobierno. Las elecciones se celebraron el mes pasado y los partidos aún siguen discutiendo una coalición. Parece lógico que sea el nuevo primer ministro el que proclame la independencia, pero aún no han decidido quién va a ser.
Promocionar esta noticia en:
Último boletín de Radio Euskadi