17/12/2007
La imagen de Begoña Errazti acompañando a Xabier Arzalluz y a Juan José Ibarretxe enarbolando la ikurriña tras la victoria en los comicios de 2001 será una de las que pase a la historia dentro de la trayectoria política de esta vizcaína, navarra de adopción, que hasta hace muy poco ha dirigido los designios de Eusko Alkartasuna.
Errazti accedió a la primera línea de la formación en 1999. No era una empresa fácil: sustituir en la presidencia a Carlos Garaikoetxea, fundador, lehendakari y uno de los políticos más carismáticos desde la Transición.
Sin embargo, Errazti renovó su cargo en sucesivos congresos celebrados desde entonces, convirtiéndose así en la cara visible de la formación. De todos modos, su carácter no consiguió cerrar las luchas internas ni frenar la progresiva pérdida de implantación de EA, que afrontó las últimas elecciones en la CAV en solitario.
Ideario
Su discurso siempre se ha mantenido dentro de la línea socialdemócrata, pacifista y soberanista. Se ha caracterizado por su defensa del derecho a decidir, un derecho que, a su juicio, se debe materializar en el derecho de autodeterminación.
También ha denunciado la transversalidad como veto de una minoría en Euskadi, y ha planteado la resistencia cívica frente al Estado.
Su tarea política ha servido para favorecer la estabilidad del Gobierno vasco, gracias a la formación del tripartito y a su defensa de Juan José Ibarretxe como lehendakari.
A lo largo de su mandato ha logrado convertir también a EA en una fuerza a tener en cuenta en la Navarra, gracias al impulso de Nafarroa Bai.
Otra de sus luchas personales ha sido la causa saharaui.
Trayectoria
Nacida en 1957 en Barakaldo (Bizkaia), Errazti se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Deusto, posteriormente realizó un máster en gestión de empresas, y se dedicó profesionalmente a la docencia.
Pese a su origen vizcaíno, su vida se ha desarrollado en Navarra y fue gerente de la federación de ikastolas de la comunidad foral antes de dedicarse a la política, que comenzó como independiente en el grupo de EA en el Parlamento navarro en la legislatura 1995-1999. De ahí dio el gran salto, a pesar de que entonces no era muy conocida: se convirtió en presidenta del partido, a pesar de haber desarrollado hasta la fecha una carrera política de tan sólo cuatro años.
En las dos siguientes legislaturas, cuando ya era la presidenta de EA, fue la portavoz de su grupo parlamentario, cargo que abandonó esta legislatura al integrarse EA en la coalición Nafarroa Bai, junto a Aralar, PNV y Batzarre.
El séptimo congreso que EA ha celebrado en Donostia-San Sebastián ha sido el de su despedida como presidenta, aunque no como militante. En su último discurso apostó por la "resistencia cívica y pacífica" para "hacer frente al intento permanente de bloqueo" de los "derechos democráticos" de los vascos.
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