05/10/2007
La operación policial contra la Mesa Nacional de Batasuna realizada este jueves se ha realizado en el marco del sumario 35/02, sumario que Garzón incoó en 2002. En él se investigaba por primera vez una supuesta relación de subordinación de Batasuna respecto de ETA.
La acción contra la izquierda abertzale sigue dos vías. La primera es la emprendida por el juez Baltasar Garzón que, acusando a Batasuna de formar parte de ETA, decreta la suspensión de actividades de esta formación en agosto de 2002. Un día más tarde el Congreso abre la otra vía, la de la Ley de Partidos, e insta a la ilegalización de Batasuna porque no condena el atentado de Santa Pola, que causó dos muertos. Esta operación es un paso más en la vía que se sigue en la Audiencia Nacional. El primer capítulo fue la suspensión de actividades y el cierre de sedes y herriko tabernas.
Desde entonces, Garzón ha procesado a varios mahaikides y ha prorrogado la suspensión. Sin embargo, también ha habido momentos en los que la presión parecía aflojarse. Durante la tregua, se ha tolerado una cierta actividad de Batasuna. El momento más significativo es la reunión que celebraron en julio de 2006 dirigentes de Batasuna y del PSE-EE. Fue una reunión autorizada expresamente por Garzón que estimó que en la misma no se pretendía favorecer la actividad de ETA sino evitar que continuara.
El Supremo terminó ilegalizando Batasuna el 17 de marzo siguiente. Para entonces, sin embargo, Garzón ya había imputado a 22 dirigentes de la formación abertzale bajo la acusación de pertenencia a ETA en un auto fechado el 21 de noviembre de 2002.
Los procesamientos por esta causa llegaron en 2005 y afectaron entre otros a Joseba Álvarez, detenido el pasado martes, y Joseba Permach, uno de los arrestados esta noche.
También fue procesado Arnaldo Otegi, quien desde el pasado 8 de junio cumple condena acusado de un delito de enaltecimiento del terrorismo.
Al término de la tregua se intensifica la presión contra Batasuna. Primero, con el encarcelamiento de Arnaldo Otegi. Más tarde, tras la manifestación autorizada del 9 de septiembre se encarcela a Juan Mari Olano y por el mismo motivo esta semana son detenidos Joseba Álvarez y Oihana Agirre.
No es la primera vez que los máximos dirigentes de la izquierda abertzale son detenidos y encarcelados. En 1997 el Tribunal Supremo condenó a 10 años a la Mesa Nacional de Herri Batasuna por ceder un espacio electoral a la denominada "alternativa democrática de ETA". El Constitucional anuló la condena un año después.
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