29/01/2007
Escribe Ricardo Bajo, director del diario gratuito boliviano La Epoca que "El lunes pasado, 21 de enero, el diario de derecha El Correo Español, de Bilbao (País Vasco) abrió su edición con una noticia filtrada por los servicios de información de la policía: la organización armada vasca ETA estaba tratando de mandar a sus militantes a Bolivia como lugar de refugio, lo que se conoce en el argot como "santuario", ante un supuesto temor de una presunta caída del gobierno de Fidel Castro. No es la primera vez que la policía utiliza este periódico para filtrar informaciones y montar un "escándalo" político. Los servicios de información de las fuerzas de seguridad españoles temen que las buenas relaciones entre Bolivia, Cuba y Venezuela (países, estos dos últimos, donde supuestamente residen miembros de ETA) provoquen la llegada de militantes huidos para refugiarse en un país que supuestamente haría frente a los pedidos de extradición del Gobierno español".
"Para asentar este "tinkazo", el periódico se hacía eco de varias reuniones entre miembros del MAS y políticos de Batasuna, ilegalizado hace años por no condenar los atentados mortales de ETA, a pesar de representar electoralmente a un 15 por ciento de la ciudadanía vasca, identificada con la independencia del País Vasco y el socialismo, como doctrina social. Entre esas reuniones, El Correo citaba una invitación cursada por Batasuna, en junio del año pasado, para que el actual presidente del Parlamento, Edmundo Novillo (que ya había sido invitado años anteriores) viajara de nuevo al País Vasco para participar en unas jornadas internacionalistas, de movimientos de izquierda de todo el mundo. Novillo, por su trabajo legislativo, no acudió al acto y envió en su lugar al diputado y compañero Feliciano Begamonte, el cual mantuvo, entre otros cientos de contactos, charlas con los miembros de la mesa nacional de Batasuna, Karmelo Landa y Marije Fullaondo".
En La Paz el presidente Morales rechazó la versión y dijo taxativamente: "De manera institucional, de manera partidaria, no hay ninguna relación con ETA, nuestros compañeros han sido invitados. Yo, cuántas veces he estado en Bilbao, en las reuniones sociales, cuánta gente va, viene, son de la cultura del diálogo. No creo que los del ETA puedan estar reuniéndose. No, prácticamente no tengo ninguna relación. Esa es parte de la guerra sucia que manejan para querer desprestigiar, desacreditar a nuestro gobierno y especialmente al MAS".
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