17/01/2007
Hola a todas y a todos:
Esta es nuestra última crónica desde Santa Cruz (Bolivia). Ya estamos preparando las maletas para coger el vuelo de regreso a Basauri. Aunque creo que la mayoría hemos tenido una experiencia muy intensa, bonita y de mucho provecho, también tenemos ganas de volver a nuestro pueblo. La verdad que cuando uno esta fuera es cuando añora a lo y a los que tenemos cerca todos los días.
El viaje que hicimos el sábado a Portachuelo y Buenavista ha sido de los mas interesantes de este viaje. Hemos conocido muchas mas cosas de las que pensabamos ver. Hemos conocido una realidad muy dura pero a la vez hemos estado con personas muy interesantes, personas que creen en las personas y que trabajan por ayudar a los demas y como lo hacen.
Una religiosa de Arrigorriaga
Visitamos en Portachuelo a Sor Loreto que es una monja encantadora. Su familia vive en Arrigorriaga y ella está de enfermera en el Hospital San José Obrero de Portachuelo. Es un hospital que atiende a muchas comunidades indigenas ademas de a la población de Portachuelo. Es un Hospital para esta zona muy importante y muy digno, pero a falta de cantidad de servicios y con muchas necesidades.
Nos han presentado un proyecto de implantación de un servicio de Maternidad que desde Basauri tenemos que sacarlo adelante. Les falta lavandería, tienen una señora para lavar y planchar. Han creado un comedor social para dar de comer a personas mayores. Lo que ponen es mucho trabajo, muchas ganas y dedicación.
Un anfitrión de Atxondo
De Portachuelo nos fuimos a visitar a Joseba Ereña, vasco natural de Atxondo, que lleva viviendo 38 años en Bolivia. Cuando llegamos a fu finca nos recibió con música de txistu y nos enseño todos los árboles frutales que tiene. Un sitio precioso. La fruta que recoge que es mucha, despues de quedarse algo para su consumo, la mayoría la reparte a través de Padres Capuchinos que se la dan a la gente. Despues de estar un buen rato con el y su hijo y degustar queso, refeescos y vino nos dirigimos a Buenavista, donde el alcalde y la corporación nos estaban esperando.
Nos hicieron un recibimiento muy hospitalario como lo son y presumen de ello los "Cruceños". Nos invitaron a toda la expedición a comer en un restaurante comida de la zona que la mayoría degustamos muy a gusto. Estuvimos hablando con ellos de muchos temas y explicandoles nuestra forma de resolver muchas situaciones que ellos empiezan ahora a plantearse. Tienen ganas e ilusión, preocupación por conseguir mejorar su comunidad y quieren aprovechar su enclave que mas del 50% es una reserva natural para potenciar el turismo. Lo que necesitan es gente que venga a ayudarles, personal cualificado. No piden en este pueblo recursos materiales, quieren personas que les ayuden.
El domingo, los chavales estuvieron más tranquilos, estudiando, haciendo un pequeño trabajo sobre su reflexión y opiniones de este viaje. La verdad es que los comentarios que hacen son muy interesantes y vemos que el viaje a merecido la pena.
Después nos fuimos a comer a un restaurante, una churrasquería, donde nos pusimos bien a carne, arroz y ensalada.
A la tarde nos fuimos al estadio Ramón Aguilera donde se celebro el último partido, con mucha tensión y al final terminó con resultado de empate a dos, pero por goles a favor ganó Tahuichi.
A la noche les llevamos a un centro comercial y no os podéis imaginar el espectáculo. Nada más entrar empezaron a aparecer chavalas con ganas de hablar y saludarles, pidiéndoles autografos, fotos,... La verdad es que son muy guapas, simpáticas, abiertas y "atrevidas". Son de clima tropical y se nota.
Han hecho muy buenas migas y si nos quedamos una semana más algunos padres y madres tendrían que venir a buscarlos o a visitarlos a Bolivia.
Hoy vamos a ir recobrando nuestras costumbres y vamos a comer una suculenta tortilla de patatas preparada por el "chef" Irusta, que además de cocinar ha atendido como fisio a gente diversa.
Un beso para Basauri por supuesto para nuestras familias.
Promocionar esta noticia en: