26/09/2008
El juego del Athletic ante el Recreativo volvió a crear dudas en la parroquia rojiblanca. Tras un inicio de temporada más que mediocre, la victoria y sobre todo la sensación de superioridad dada ante el Valladolid parecían ser el comienzo de una etapa mejor para el Athletic.
Pero el partido del Nuevo Colombino volvió a poner al equipo en su sitio. El Athletic fue un calco del equipo inseguro y sin creatividad de las dos primeras jornadas. Nada se vio del equipo regular que aspira a mejorar el puesto de la temporada pasada. Esta vez no sirve ni la excusa del estado del césped, pues el Nuevo Colombino no presentaba ningún problema para jugar bien al fútbol.
Ni el estado del césped ni los problemas a la hora de hacer el once influyeron. Eran los mismos que cuatro días antes superaron con claridad al Valladolid. Alguno se atreverá a decir que había que hacer cambios dado que hay tres jornadas en una semana, pero casi todo el mundo era partidario de dar continuidad a los jugadores que lo hicieron bien en el último partido. Ni así mejoro el Athletic. Lo único que quedo claro es que con el juego realizado en tres de las cuatro jornadas es difícil aspirar a nada que no sea eludir el descenso. Y para eso también habrá que sufrir. No queda otra que mejorar.
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