23/07/2008
"Esto es parte de un sueño que se ha hecho realidad, algo con lo que he soñado toda mi vida", afirmó el corredor del CSC.
La alegría es por el triunfo en la mítica cima alpina pero también por haber contado con el trabajo de sus compañeros de equipo, con quienes quiere disfrutar este momento de felicidad.
"Ya pensaremos en la contrarreloj, no tengo ni idea si la renta es suficiente, pero es lo que hay, yo lo he dejado todo en la subida, he dejado el máximo, he ido a tope, he sacado todo lo que tenía", afirmó.
Sastre relató que la táctica del equipo pasaba por atacar. "Tenemos un equipo de gente potente y era más inteligente endurecer la carrera que atacar desde lejos. En la Croix de Fer mis compañeros han puesto un ritmo tan fuerte que me han puesto hasta a mi contra las cuerdas. Queríamos que todo el mundo llegara con las fuerzas justas al pie del último puerto para que un escalador como yo pudiera marcar la diferencia", afirmó.
"Tenía que intentarlo desde el principio para lograr una renta importante", explicó. "Así podía ir a mi propio ritmo. La gente estaba justa y atacando pronto podía conseguir muchas cosas. Si les dejaba lograr el ritmo de subida era peor para mi. Me conozco lo suficiente como para saber que a mi ritmo podía llegar a lo más alto de Alpe d'Huez", comentó.
Sastre afirmó que el ataque contó con el acuerdo de todo el equipo, incluido Franck Schleck, que hasta hoy vestía de amarillo. "Al principio del puerto le dije a Franck: 'Voy'. En este equipo todos nos sacrificamos por todos y hoy han trabajado para mi", afirmó.
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