02/07/2008
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha negado una vez más a reconocer la situación de crisis económica.
Durante su intervención en la sesión extraordinaria celebrada esta tarde en el Congreso de los Diputados, el líder del Ejecutivo ha defendido la gestión de su gabinete ante una crisis que afecta a todo el mundo industrializado.
Zapatero ha pronosticado que la economía registrará un "crecimiento debilitado" en los próximos meses, pero ha descartado que vaya a registrarse un "estancamiento duradero y menos aún una recesión".
Respecto al alza del precio del petróleo, Zapatero ha advertido de que su Gobierno nunca tomará medidas intervencionistas o de subvención para mitigarlo, porque se crearía una situación "falsa" y una carga financiera "inasumible" para las próximas generaciones.
El presidente del Gobierno se ha mostrado convencido de que, pese a la "claramente adversa" coyuntura económica actual, "sabremos hacer recuperar la economía y el empleo", y ha asegurado que esto se conseguirá "manteniendo siempre las políticas sociales".
Además, Zapatero ha considerado que las medidas para estimular el sector de la construcción supondrán una inyección adicional de 15.000 millones de euros para dicho sector en 2009 y en 2010.
Sin embargo, el líder del PP, Mariano Rajoy, ha personalizado la mala situación que vive el Estado español en las promesas incumplidas de Zapatero.
Por su parte, los grupos parlamentarios de CiU, PNV, ERC-IU-ICV y Mixto en el Congreso han sido unánimes al reclamar al presidente del Gobierno que afronte la realidad de la "crisis" en la que se encuentra inmersa la economía y que adopte las medidas y reformas necesarias.
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