15/05/2008
Tras la grave crisis que ha provocado la muerte a cerca de 100 personas, el Gobierno de Líbano e Hizbulá han llegado a un acuerdo para iniciar las negociaciones. La Liga Árabe ha tenido el papel de mediador entre las dos partes. Con las conversaciones que iniciarán mañana pretenden superar la crisis política e impedir el riesgo de una guerra civil.
Sin embargo, el diálogo que comenzará mañana en Doha (capital de Qatar) tiene doble objetivo, por un lado, calmar el ambiente de enfrentamiento que se ha vivido estos días y frenar la guerra civil; y por otro lado, superar la crisis que ha paralizado la política libanesa durante los últimos 18 meses.
La última crisis que ha provocado la muerte de 81 personas empezó con la decisión del primer ministro libanés, Fuad Signora, de confiscar la red de comunicación de Hizbulá. El grupo armado decidió hacer una demostración de fuerza y durante varios días predominó el fantasma de la guerra civil.
Ahora, la Liga Árabe ha conseguido sentar en la misma mesa a las dos partes. La oposición, que apoyan Siria e Irán, y el Gobierno libanés, que recibe el apoyo de occidente, tendrán que atar algún acuerdo para elegir presidente, cambiar la Ley Electoral y normalizar la política, en un país que está totalmente dividido.
Hizbulá retirará a sus milicianos de las calles de Beirut y se espera que abran el aeropuerto hacia la noche.
Promocionar esta noticia en: