11/05/2008
Cerca de siete millones de serbios están llamados a las urnas, incluidos los que residen en el ya independiente Kosovo, para elegir al próximo Gobierno en unas elecciones con un resultado impredecible debido al escaso margen que separa a las dos principales opciones: la europeísta liderada por el Partido Democrático (DS) del presidente, Boris Tadic, y la nacionalista del Partido Radical Serbio (SRS).
Precisamente Kosovo y la UE han sido los dos temas que más atención han acaparado durante la campaña electoral y que han sido utilizados como arma arrojadiza por ambos bandos. Muchos quieren ver en las elecciones de hoy un referéndum sobre la UE y Kosovo, en el que votar por el DS sería votar por Europa y votar por los radicales sería hacerlo por la integridad territorial de Serbia.
Sin embargo, la mayoría de los serbios se declaran pro-europeos (alrededor del 70%) y el partido de Tadic sólo cuenta con el apoyo, según los últimos sondeos, del 31,5%, y en el caso de Kosovo, según Jelica Minic, analista política y miembro del Movimiento Europeo en Serbia, "se utiliza para ocultar los verdaderos problemas de la sociedad serbia".
Los serbios eligen hoy a los 250 diputados que integran el Parlamento para los que se han presentado un total de 22 listas electorales y 3.137 candidatos, pero además se elegirán a los 120 diputados que integran la Asamblea de Vojvodina y a los diputados municipales de 24 ciudades y 150 municipios.
Auge de los radicales
Es fácil entender el auge que han experimentado los radicales y que les sitúan como los favoritos, debido a la disparidad entre el norte rico y el sur pobre, y los problemas de corrupción que han salpicado a algunos miembros del Gobierno. "No dudamos de nuestra victoria porque la gente quiere cambios y no quieren sólo promesas", señala Elena Pavlovski, del departamento de comunicación del SRS.
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