15/04/2008
El Ayuntamiento de Amorebieta encargó hace cinco años una escultura al artista Andrés Nagel. El resultado; la popularmente conocida “Patata”, una pieza de bronce fundido de unas dos toneladas y media.
Ahora, el Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano quiere regenerar y peatonalizar la zona, y en el proyecto básico de ejecución la escultura no tiene cabida.
El Ayuntamiento afirma que el proyecto de reorganización no es definitivo y que está sujeto a modificaciones. Además insiste en que no ha tomado una decisión definitiva.
Durante la sesión, los arquitectos que desarrollan el proyecto han afirmado que tras la regeneración de la zona, la escultura de Nagel quedaría ubicada en ese entorno “con calzador”.
El abogado del escultor afirma que no hay ningún motivo de interés público que sostenga el traslado de la obra y que incluso el desmontaje y traslado de la escultura ya están recogidos en el presupuesto del proyecto.
Nagel por su parte, sostiene que creó la obra expresamente para ese emplazamiento, y no cree que la escultura tenga que estar en otro lugar.
Fue en este mismo juzgado donde se celebró el popular caso “Calatrava”. En ese caso, la utilidad pública primó ante el interés estético.
Promocionar esta noticia en: