18/09/2007
La población vasca no siente la inmigración como un problema personal ni de la Comunidad Autónoma Vasca, ya que es partidaria de la diversidad cultural y considera que la llegada de extranjeros soluciona problemas como el cuidado de mayores o el déficit de mano de obra. Los vascos tampoco se sienten amenazados respecto al euskera.
Hoy en día hay 100.000 inmigrantes en Bizkaia, Gipuzkoa y Álava, una presencia no masiva que ayuda a esta percepción antes indicada, según las conclusiones del barómetro "Percepciones y actitudes hacia la inmigración extranjera", que realizó Ikuspegi durante el pasado mes de junio a partir de 1.200 encuestas.
El director de Inmigración del Gobierno vasco, Roberto Marro, el director del Observatorio Vasco de Inmigración Ikuspegi, Xabier Aierdi, y el responsable de Investigación de este Observatorio, José Oleaga, han dado a conocer hoy los datos de estas encuestas.
Se trata de la primera conclusión del primer barómetro de opinión sobre esta realidad. La primera vez que se pregunta a los ciudadanos qué piensa de los extranjeros que han venido a vivir, a trabajar a la CAV.
Marro ha destacado "la importancia de este informe para el desarrollo de políticas de inmigración ajustadas a la realidad" y ha señalado que la llegada de extranjeros se encuentra en la CAV en una fase inicial, por lo que es un "buen momento" para prevenir problemas asociados a la convivencia entre personas de distinta religión, cultura o lengua.
De este primer barómetro de Ikuspegi se desprende que los vascos son partidarios de la diversidad cultural aunque, en lo que respecta a la integración y a mejorar la convivencia, prefieren que sean los inmigrantes los que se adapten a las nuestras costumbres y tradiciones.
Así, el 81% de los vascos opina que no debe renunciar a sus costumbres y el 83% piensa que los inmigrantes tienen que esforzarse en adoptar las costumbres y tradiciones de los autóctonos.
En este sentido, los entrevistados consideran más integrados a aquellos colectivos más cercanos, como los procedentes de la Unión Europea o países latinoamericanos, mientras que creen menos integrados a los africanos, asiáticos, magrebíes y procedentes de Europa del Este.
La mayoría quiere que todos los inmigrantes tengan asistencia sanitaria (65%) y educación (60%), aunque la mayor parte de los encuestados restringiría las ayudas sociales, el derecho a voto o la vivienda de protección oficial sólo a los inmigrantes regularizados.
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