12/09/2007
Con su renuncia, anunciada en una extensa carta remitida a los medios de comunicación, Josu Jon Imaz abandonará la vida política para volver a su actividad profesional como licenciado en Ciencias Químicas, casi 30 años después de que se afiliara al PNV (1978) y fuera elegido presidente de EGI, las juventudes del PNV.
Su renuncia se produce en pleno proceso de elección interna de la nueva dirección de la formación jeltzale, que culminará con la designación del nuevo presidente antes de fin de año.
Imaz ha sido eurodiputado, consejero de Industria, Comercio y Turismo y portavoz del Gobierno vasco antes de acceder a la presidencia del EBB en 2004. En aquellas elecciones se enfrentó a Joseba Egibar, a quien Xabier Arzalluz apoyaba, en una pugna que se presentó a la opinión pública como un duelo entre soberanistas y pactistas.
Imaz se impuso tras lograr el apoyo del PNV de Bizkaia (el más importante del partido) y del de Navarra, pero la herida del enfrentamiento entre los dos sectores nunca cicatrizó.
A partir de ahí, de soberanía, el EBB pasó a hablar de soberanía compartida, de acuerdos transversales y de "cautivar" a España.
Las disputas internas se incrementaron entre los que no suscribían ese mensaje, mientras al mismo tiempo crecían las alabanzas de los políticos de ámbito estatal, sobre todo en el PSOE e incluso en el PP.
Su contundencia contra ETA es también parte esencial de su legado político.
"No imponer, no impedir"
Uno de los encontronazos más sonoros con sus compañeros de partido tuvo su origen en un artículo publicado por el dirigente jeltzale en varios medios de comunicación el 15 de julio.
En ese artículo, que llevaba por título "No imponer, no impedir", el presidente del EBB decía que no era el momento más adecuado para celebrar una consulta popular.
Este llamamiento a aparcar el referéndum y su apelación al entendimiento entre nacionalistas vascos y españoles provocaron duras críticas, incluso desde el tripartito.
Las más virulentas las realizó el consejero de EA Joseba Azkarraga, al entender que la postura del líder jeltzale dejaba la agenda política en manos de ETA y otorgaba un derecho de veto a los constitucionalistas.
Proceso de paz y conversaciones de Loiola
Tras la declaración de alto el fuego de ETA, el dirigente jeltzale mostró su apoyo al Gobierno de Zapatero y participó directamente en las conversaciones de Loiola.
Después del atentado de Barajas, en el que murieron dos personas, continuó apoyando el diálogo aunque señaló que no había margen de maniobra si Batasuna no condenaba a ETA.
Ponencia política del EBB
Su despedida se ha dado a conocer pocos días después de que el EBB aprobara por unanimidad la ponencia política que marcará la estrategia de la formación jeltzale para los próximos cuatro años.
Su aprobación ha sido considerada una victoria personal de Imaz, ya que recoge como condición para convocar un referéndum que la consulta se realice en un marco de "respeto a los derechos humanos y las libertades democráticas", es decir, sin ETA. Además, la ponencia tampoco pone plazos para realizar la consulta.
Ello supone un cambio respecto a las intenciones del Ejecutivo de Ibarretxe, favorable a realizar una consulta en esta legislatura e independientemente de que exista o no ETA.
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