24/01/2007
El escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski ha fallecido esta noche en Varsovia, a los 74 años.
Kapuscinski era reconocido internacionalmente por sus libros sobre las guerras, golpes y revoluciones en Africa, Medio Oriente y el resto del mundo.
El periodista polaco se convirtió en una figura de los reportajes a fines de la década de 1950 y principios de la de 1960. En esa época fue el único corresponsal en Africa de la Agencia Polaca de Prensa (PAP), informando sobre la violencia en el continente mientras sus naciones dejaban el dominio colonial y declaraban su independencia.
El escritor era uno de los grandes maestros del periodismo moderno, adalid de la ética en esta profesión y el autor polaco más traducido y publicado en el extranjero.
Kapuscinski era también licenciado en Historia. Con 17 años se inició dentro del periodismo en la revista Hoy y mañana, pero su profesionalidad se forjó en la agencia de noticias polaca PAP, para la que trabajó de reportero durante 30 años (1958-1981).
En su dilatada carrera presenció 27 revoluciones, vivió 12 frentes de guerra y fue condenado en cuatro ocasiones a ser fusilado.
Harto de la censura polaca, a partir de la década de los 80, empezó a colaborar con periódicos y revistas internacionales, como The New York Times o Frankfurter Allgemeine Zeitung, a la vez que se introducía de lleno en el campo literario a través del gran reportaje.
El que fue elegido en 1999 mejor periodista polaco del siglo XX y distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003 tiene una veintena de libros publicados.
En el acta del jurado que le concedió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, se destacaba que Kapuscinski se le otorgaba el galardón "por su preocupación por los sectores más desfavorecidos y por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje".
"No se ha limitado a describir externamente los hechos sino que ha indagado sus causas y analizado las repercusiones, sobre todo entre los más humildes, con los que se siente hondamente comprometido", destacaba el jurado.
Y calificaba sus trabajos de "valiosos reportajes, agudas reflexiones sobre la realidad circundante y, al mismo tiempo, ejemplos de ética personal y profesional, en un mundo en que la información libre y no manipulada se hace más necesaria que nunca".
Además, fue un escritor muy prolífico.
Promocionar esta noticia en: