TOUR DE FRANCIA 2008

¡Hasta el año que viene, 'le Tour'!

28/07/2008

El Tour más abierto de los últimos años ha deparado un gran espectáculo, aunque se esperaba más batalla en las grandes etapas de montaña, y a un trabajador incansable como ganador final.
Frank Schleck sigue la estela de Carlos Sastre. Foto: EFE

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Frank Schleck sigue la estela de Carlos Sastre. Foto: EFE

Apenas entraba en las quinielas de nadie, pero Carlos Sastre supo jugar sus bazas y secundado por una escuadra, el CSC, que ha sido la dominadora absoluta de la carrera, consiguió "cumplir su sueño" a los 33 años y vestir el traje más elegante que un corredor pueda vestir el último domingo de julio en los Campos Elíseos.

El corredor madrileñó afincado en Ávila, siempre trabajando para otros, consiguió de la mano del danés Rijs alzar los brazos en París. Un camino que no fue fácil. Pocos confiaban en Carlos Sastre. Terminó la Dauphiné Liberé, considerada uno de los tests más importantes de cara al Tour, sin destacar y sin aparecer. No se le vio. Pero a él no le importó, sabía que tenía que ir poco a poco, con paciencia, preparando su gran objetivo, el Tour de Francia.

"El domingo acabó la Dauphiné y el lunes me fui con Bjarne (Rijs) a preparar las subidas alpinas del Tour. Subí tras el coche de Rijs, a un ritmo alto de competición, los puertos de la Lombarde y Restefond-Bonette", dijo. La preparación iba por buen camino. Fuera de la atención de rivales y medios de comunicación, pero por buen camino.

Sus rivales, en cambio, no estuvieron a la altura. A Cadel Evans posiblemente le pudo la presión. Desde antes de empezar el Tour se vió a si mismo como el máximo favorito. Conductas extrañas, se agenció un guardia de seguridad al estilo Armstrong, hacían indicar que el australiano corría con demasiada presión. Tampoco el equipo, el Silence-Lotto, pareció una buena ayuda ya que anduvieron muy por debajo del nivel del CSC.

Denis Menchov volvió a ser ese corredor ilusionante, pero que falla en el Tour de Francia. En el descenso de la Bonette-Restefond no pudo seguir el ritmo de los favoritos y ahí perdió gran parte de sus opciones, en un error que su equipo consideró "incomprensible".

Los 'tapados', Kohl y Vandevelde, a pesar de su gran Tour, dieron la sensación de estar un punto por debajo de Sastre, y los Schleck eran aliados de Sastre. Samuel Sánchez y Valverde fallaron y no pudieron estar en la lucha por el cajón del podio.

Un equipo muy potente

A su lado, Sastre tuvo al equipo más potente de la ronda francesa, el CSC. El grupo deportivo danés estuvo compuesto por corredores de ocho nacionalidades: dos luxemburgueses, un español, un suizo, un ucraniano, un noruego, un alemán, un australiano y un danés. La victoria de la clasificación por equipos y la victoria de Sastre le han dado la razón a Rijs y a su planteamiento de carrera, muy criticado muchas veces.

Esta vez, en cambio, todo salió bien. Cada corredor en su terreno cumplió y todos hicieron su trabajo. El botín espectacular: 621.210 euros entre premios y primas de los 1.979.630 que estaban en juego gracias a la victoria final de Sastre y la parcial en Alpe D'Huez, la victoria de etapa de Arvesen; el maillot blanco de Andy Schleck; la victoria en la clasificación general por equipos y los días que Frank Schleck y Sastre portarón el maillot amarillo.

Los casos de doping

No ha faltado el escándalo al Tour de Francia. Cuatro casos de dopaje han empañado una carrera que a pesar de todo, sigue llenando las cunetas de aficionados en todas las etapas, en todos los pueblos, en las salidas y en las llegadas. Un auténtico acontecimiento deportivo a gran escala.

El primer caso fue el de Manuel Beltrán. El caso del veterano 'Triki' fue el primero. Después vino el de Moisés Dueñas. Pero el gran escándalo saltó en Pau. Ricardo Riccó, vencedor de dos etapas y uno de los nuevos ídolos italianos, daba positivo provocando un revuelo de grandes dimensiones en el mundo del ciclismo. Ya en el epílogo, Fofonov completaba el cuarteto de positivos.

Euskaltel-Euskadi, luces y sombras

Euskaltel-Euskadi ha hecho un gran Tour. Presencia en carrera. Presencia en las escapadas. Capacidad de trabajo. Samuel Sánchez entre los diez primeros de la general. Dos segundos puestos en etapas. Trabajo incansable de Astarloza. Txurruka siempre en cabeza, batallador.

La valoración final debía ser positiva y así lo han hecho Igor González de Galdeano y Miguel Madariaga, que han calificado el Tour como "muy positivo". Sin embargo, en la salida de Brest los responsables de la escuadra naranja repitieron hasta la saciedad que el equipo tenía un gran objetivo: "una victoria de etapa".

Lo han intentado, pero la carrera francesa es muy complicada. El trabajo de Euskaltel-Euskadi fue muy bueno, pero no cumplir el objetivo marcado deja un sabor agridulce en los aficionados vascos.

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